miércoles, 11 de septiembre de 2013

Estructuras y modelos de diplomacia pública y cultural de cooperación internacional










 
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE METROPOLITANA
DIVISIÓN DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
POSGRADO EN POLÍTICAS CULTURALES Y GESTIÓN CULTURAL

DOCUMENTO DE TRABAJO

Estructuras y modelos  de diplomacia pública y cultural de cooperación internacional

Ángela Mercado Shelley, 2012.

Fuente: Imagen extraída desde evolucionando.wordpress.com 

Definición: “La diplomacia es el instrumento de ejecución de la política exterior y que la política exterior es la acción sobre las condiciones externas en favor del desarrollo interno, hablar de una “diplomacia cultural” nos obligaría a considerar la cultura como pieza estructural del desarrollo económico, político y social del país y, en consecuencia, como un elemento fundamental en el proceso de formulación y ejecución de la política exterior.”
Contexto histórico de México

1920, José Vasconcelos

Proyecto de unificación ideológica a través del sistema educativo y la consecuente integración de la diversidad nacional en una sólida entidad cultural


1930
Figuras como Sergei Einsenstein, André Breton, Edward Weston, Tina Modotti, por nombrar sólo unos cuantos, contribuyeron a la difusión en su momento del discurso cultural mexicano.


1940
Uso recurrente y lucrativo de los modelos nacionalistas desembocó en estereotipos determinados por las conveniencias políticas del momento. Por ejemplo, La inclusión de Estados Unidos en la segunda guerra mundial, abrió un campo a la naciente industria cultural mexicana. Principalmente producción cinematográfica mexicana y desarrollo de la radio.
No sería sino hasta décadas después que la radio y la televisión serían incorporadas a la estructura gubernamental, pero con todas las limitaciones que le impusieron y le siguen imponiendo las limitaciones del presupuesto oficial y los fuertísimos intereses privados en esos ramos.
Los gobiernos priístas construyeron una amplia infraestructura. Editoriales, revistas, foros, fideicomisos, becas, etcétera; dieron contenido al discurso culturalista gubernamental y, al mismo tiempo, lo dotaron de un instrumento de negociación con los sectores ilustrados del país para fines de política interna y externa. No fue la estrategia gubernamental la que hizo factible la realización del interés privado y la conquista del mercado cultural latinoamericano, sino al revés.



1960
Iniciativa de Leopoldo Zea, incorporó formalmente la cultura como instancia administrativa en la Secretaría de Relaciones Exteriores. El desarrollo y el progreso en la carrera comprensiblemente se vinculó al desempeño en las áreas prioritarias para la institución, también implicó que las posiciones diplomáticas temporales, en la cancillería y en el exterior, entraran en el terreno de las negociaciones entre dos instancias fundamentales del sistema político mexicano que pervive hasta hoy: el aparato burocrático y el conglomerado intelectual.
Pese a todo, la cultura ha tenido momentos al servicio de la política exterior, por ejemplo, el impacto de las caravanas artísticas, especialmente por América Latina y el Caribe, Luis Echeverría. O el despliegue cultural en América del Norte durante la negociación del tlcan Carlos Salinas.
Con el arribo de Vicente Fox la política exterior toma un nuevo impulso: promoción de un México democrático (alternancia después de 70 años), hasta ese momento la visión era negativa por la hegemonía de un solo partido en la vida política generó la imagen de un país corrupto, sin libertad, ni democracia.
Se implementa un plan para mejorar la imagen de México en el extranjero, Mediante una estrategia diplomática que genera el contacto con diferentes países, se establecen programas que optimizan las relaciones, los intercambios y la participación del país con otras naciones.

Con la llegada de Felipe Calderón Hinojosa, cambia la estrategia y se implementa un nuevo plan para impulsar el sector cultural de México.  
La cooperación internacional de México actualmente se basa en los principios rectores de su política exterior. Los programas en esta materia son coordinados y promovidos por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), a través de La Dirección General de Cooperación Técnica y Científica (DGCTC).

La LEY DE COOPERACION INTERNACIONAL PARA EL DESARROLLO tiene por objeto dotar al Poder Ejecutivo Federal de los instrumentos necesarios para la programación, promoción, concertación, fomento, coordinación, ejecución, cuantificación, evaluación y fiscalización de acciones y Programas de Cooperación Internacional para el desarrollo entre los Estados Unidos Mexicanos y los gobiernos de otros países así como con organismos internacionales, para la transferencia, recepción e intercambio de recursos, bienes, conocimientos y experiencias educativas, culturales, técnicas, científicas, económicas y financieras.
Las acciones de cooperación internacional para el desarrollo que lleve a cabo el Estado Mexicano, tanto en su carácter de donante como de receptor, deberán tener como propósito esencial promover el desarrollo humano sustentable, mediante acciones que contribuyan a la erradicación de la pobreza, el desempleo, la desigualdad y la exclusión social; el aumento permanente de los niveles educativo, técnico, científico y cultural; la disminución de las asimetrías entre los países desarrollados y países en vías de desarrollo; la búsqueda de la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático; así como el fortalecimiento a la seguridad pública, con base en los principios de solidaridad internacional, defensa y promoción de los derechos humanos, fortalecimiento del Estado de derecho, equidad de género, promoción del desarrollo sustentable, transparencia y rendición de cuentas y los criterios de apropiación, alineación, armonización, gestión orientada a resultados y mutua responsabilidad.




Programa de Cooperación Internacional para el Desarrollo contempla los siguientes aspectos:

I. La política general de cooperación internacional consistente en el conjunto de acciones de transferencia de recursos, bienes, conocimientos y experiencias educativas, culturales, técnicas, científicas, económicas y financieras, de terceros países y de organizaciones internacionales a México, y de México a terceros países, con el propósito fundamental de fortalecer en ambos casos las capacidades nacionales para el desarrollo;
II. La identificación de las áreas geográficas que resulten prioritarias para el interés de México en materia de oferta de cooperación internacional, en primer término Centroamérica y el resto de los países de América Latina y el Caribe;
III. La identificación de los contenidos prioritarios de la cooperación internacional, entre los cuales deberán de figurar de manera obligada: investigación científica y tecnológica en todos los ámbitos de interés nacional, salud, educación, protección del medio ambiente y prevención de desastres,
III. La identificación de los contenidos prioritarios de la cooperación internacional, entre los cuales deberán de figurar de manera obligada: investigación científica y tecnológica en todos los ámbitos de interés nacional, salud, educación, protección del medio ambiente y prevención de desastres,
V. Las políticas que regirán la coordinación y concertación del Ejecutivo Federal con las dependencias y entidades en materia de cooperación internacional.

En la orientación de la política de cooperación internacional, el Programa debe:
I. Estimular la participación de las dependencias y entidades del sector público, así como de los centros de investigación científica y de desarrollo tecnológico, y de los organismos culturales, también pertenecientes al sector público, en las acciones de cooperación internacional;
II. Establecer los lineamientos para garantizar el apoyo a la cooperación internacional de México por parte de las representaciones diplomáticas y consulares del Gobierno Federal en el exterior;
III. Impulsar la concertación de convenios, acuerdos marco y otros instrumentos jurídicos de cooperación internacional;
IV. Promover la diversidad cultural y la proyección de México en el exterior como un Estado pluriétnico y multicultural;
V. Privilegiar la demanda de cooperación internacional para fortalecer la formación de recursos humanos en las áreas de mayor importancia estratégica para el desarrollo nacional.
VI. Promover el fortalecimiento institucional para la cooperación internacional, con especial énfasis en la formación de recursos humanos especializados en la gestión de la oferta mexicana en la materia;
VII. Propiciar la celebración de acuerdos internacionales para la realización de proyectos de cooperación internacional de gran impacto y largo alcance, participando de manera activa en los organismos de cooperación internacional de distinta índole de los que México forme parte;
VIII. Incorporar lo dispuesto en las leyes mexicanas en lo relativo a la prestación de ayuda humanitaria en casos de desastres, y
IX. Garantizar la coherencia con la consecución de los Objetivos del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas, así como con aquellos otros acuerdos y convenciones internacionales que incidan en la cooperación internacional y de los que México forme parte.

Reflexión de aciertos, carencias  y tareas pendientes.
“No hay país con verdadera influencia en el mundo contemporáneo que no posea una industria cultural poderosa, en la medida en que la cultura representa un activo estratégico en lo político, lo económico y lo social.”
Me parece que uno de las dificultades y al mismo tiempo el reto en esta materia consiste en transformar la visión equívoca que se tiene de la cultura. Actualmente no encuentro en la práctica una vinculación fuerte entre la economía y la cultura como herramienta o “aparato productivo” para el desarrollo del país, lo que si percibo es un gran desacuerdo en cuanto al aporte económico, social y político de las artes.
“Según lo muestra Ernesto Piedras, la aportación de la cultura al pib del país asciende al 6.7 por ciento. Ello quiere decir que la cultura mexicana habrá aportado en 2007 la nada despreciable cantidad de 642 mil 557 millones de pesos, con la derrama de empleos y consumo que eso significa. Otro dato interesante es que en el comercio exterior de México en el año 2000, la cultura le significó al país un ingreso de 22 mil 205 millones de pesos, equivalentes al 13.36 por ciento de las exportaciones mexicanas de ese año. Como referencia comparativa de esos datos, bástenos señalar que la industria del calzado aporta al pib el 0.22 por ciento y que en 2004 la venta de autopartes constituyó el 21 por ciento exportaciones nacionales…”
De acuerdo a la significativa aportación económica que genera la cultura sin pertenecer al proceso de producción del país podemos imaginar lo que podría ser el sector cultural en con un programa distinto, el beneficio estaría proyectado en todos, tanto creadores como el gobierno, las empresas y la política exterior.
Durante la investigación me doy cuenta de que hay una fuerte iniciativa que se repite y consiste en transformar la imagen internacional de México. Creo que se desaprovecha una oportunidad única al postergar el desarrollo de este sector, puesto que a través de la cultura es posible transformar esa imagen, es decir no sólo retribuye en términos de desarrollo económico, por ejemplo “México es el principal importador de libros españoles”, ¿que pasaría si se invierte en la industria editorial mexicana?, lo mismo con las “discográficas transnacionales a las que se les deben pagar los derechos de reproducción de canciones y melodías mexicanas”, también el desarrollo se da en términos de renovación simbólica por que la cultura es un medio por el cual pueden transmitirse mensajes, es decir “se condiciona la manera en que el público receptor constituye su concepto del mundo”.
Esto significa que a través de la cultura puede existir influencia en el entorno internacional para impulsar la riqueza y el bienestar social de México, pero esto supone integrar la estrategia cultural a la estrategia económica y viceversa, puesto que el comercio es también una oportunidad para sus propios intereses. 
Lo que entiendo por diplomacia es en realidad una acción cultural y no como una difusión cultural, desde esta perspectiva el apoyo a la cultura deja de representar un gasto y se transforma en una inversión no sólo para las industrias culturales, sino también para los que distribuyen el presupuesto del gobierno.
Tal vez si las políticas de educación, economía, comercio, cultura y de relaciones exteriores se articulan con el objeto de generar una estrategia de desarrollo social y económico, habría cabida a la expansión comercial y por tanto la influencia internacional crecería mediante la diplomacia cultural y cooperación internacional.  
Me parece que hace falta la promoción de los productos culturales mexicanos en el extranjero de manera mas flexible y abierta, digo esto porque tengo la impresión de que los programas dependen del criterio de los secretarios o cancilleres mas que de una estrategia de gobierno que estimule la participación de México en el extranjero, por otro lado los programas del estado debieran tener continuidad, pues cada secretario parece, tiene sus prioridades y esto impide el desarrollo y hace a un lado los logros que se han venido realizando.
A modo de conclusión creo que la cultura puede facilitar el intercambio internacional creando vínculos con las diversas esferas sociales, económicas, de desarrollo, educación, cultura, etc. Pero si siguen privilegiándose más los intereses de los grupos políticos que los de la sociedad en general, habrá que enfrentar dificultades cada vez mayores en la práctica, que evidentemente se proyectaran en el desarrollo del país y su participación exterior.    




Bibliografía.

Ordóñez Andrés. Artículo. Diplomacia cultural: elementos para la reflexión. 2008                                                   
Rodríguez Barba, Fabiola. La diplomacia cultural de México durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón Reflexión Política, Vol. 10, Núm. 20, diciembre-sin mes, 2008, pp. 44-56 UAEM
Torres Blanco y Vega Gustavo. RELACIONES INTERNACIONALES XII. Edición Colégio de México, 2010.
UNIDAD DE RELACIONES ECONÓMICAS Y COOPERACIÓN INTERNACIONAL SRE
PROGRAMA MEXICANO DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL PARA EL DESARROLLO SRE

LEY DE COOPERACION INTERNACIONAL PARA EL DESARROLLO http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/tcfed/36.htm?s=




 

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